EL MODERNISME Y L’EXPOSICIÓ REGIONAL VALENCIANA DE 1909

EL MODERNISME Y L’EXPOSICIÓ REGIONAL VALENCIANA DE 1909

(Conferència a Cullera, el 26.9.2009)

En Europa ya se celebraban algunas exposiciones de tipo agrícola e industrial. Fue a partir de la segunda mitad del s. XIX, como consecuencia de los cambios de mentalidad mercantil producidos por la expansión que, a su vez, se estaba experimentando en el comercio, cuando se iniciaron una serie de grandes exposiciones temporales en una época preindustrial pero que estaba produciendo incrementos acelerados en la producción. Estos certámenes también servían para que se mostrasen los avances que ya se estaban produciendo. Así fueron en Exposiciones Universales de París (1844 y 1867), Birmingham (1849), Londres (1851, Dublín (1853), Munich (1854), Lyon (1872) con inventos de nueva aparición como el ferrocarril aéreo, los contadores de agua, el ascensor y las bombas para limpieza de las letrinas (cisterna del inodoro), entre otros. A principios del siglo XX, en España, se organizaron dos de estas exposiciones: la de Madrid (1907) y la de Zaragoza (1908).

Valencia no quiso ser menos. Y gracias a la iniciativa de diversos industriales, especialmente de Tomás Trénor Palavicino, se proyectó, organizó y culminó la Exposición Regional Valenciana de 1909, un importante evento que significó un antes y un después, para el comercio, la industria, la agricultura, las artes…

Y allí también se presentaron innovaciones que dejaron sorprendidos a los visitantes: el tranvía aéreo, la revolucionaria escalera mecánica que era continuadora del ascensor, el cinematógrafo que tanta repercusión estaba teniendo, la perfección de medios de comunicación como era el telégrafo o el teléfono, la exhibición de luz artificial instalada en el Arco de Entrada, o una fuente luminosa que sorprendió a todos por su resplandor nunca visto… además de otras mejoras conseguidas tras investigaciones en el campo de la agricultura y de la industria. Pongo por caso los abonos químicos que tanta repercusión tuvieron en nuestros campos. Y sin olvidar el automóvil que ya por entonces presentaba nuevos modelos, más cómodos, más seguros, con más potencia.

Los paseos en burro, una nota curiosa a todos los adelantos.

Un sistema para sacar el agua por medio de pozos artesianos, los avances en las máquinas a vapor, en la electricidad como fuerza energética, los nuevos motores que iban desplazando al vapor,

Unas máquinas instaladas en el recinto eran capaces de pesar a los visitantes y dar el peso por medio de una tarjeta que salía de su interior. También otras máquinas que, introduciendo una moneda, eran capaces de dar una golosina o juguete a los niños.

Una corriente bastante innovadora fue el Modernismo en el arte. Desde Europa empujaba con fuerza y desde Alemania, Austria y Francia, venían nuevas formas, nuevos horizontes artísticos que revolucionaron las manifestaciones artísticas y que tanto tuvieron que ver con el proceso de la pintura, escultura y arquitectura valencianas.

Y entre esas innovaciones aparece el aeroplano, un aparato capaz de volar del cual los valencianos apenas tenían noticias. Y aquí aparece Juan Olivert, un hombre nacido a unos cuantos metros de donde nos encontramos.

Si hemos dicho que los motores iban sustituyendo las viejas máquinas a vapor, el motor se convirtió en una pieza indispensable para el vuelo.

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