DIVERSOS ESCRITOS SOBRE EL CEMENTERIO GENERAL DE VALENCIA

PRESENTACIÓN MUSEO DEL SILENCIO

 

10 DE JUNIO DEL 2009. FERIA DE VALENCIA.

 

Hoy es un día grande porque es el día que nace, o mejor dicho, damos a conocer un museo que ya existía pero que para muchos de los valencianos era desconocido hasta ahora: El Cementerio General de Valencia, y todo lo que en él se contiene.

 

Desde finales del siglo XIX esta era una vieja aspiración. Ya los cronistas de la época comentaban que el cementerio era un lugar repleto de historia y obras de arte que debería ser conocido por todos los ciudadanos y por los forasteros que nos visitan. Ese momento ha llegado gracias a la Concejalía de Cementerios del Ayuntamiento de Valencia, y particularmente de su concejala Lourdes Bernal verdadera artífice y promotora del proyecto. Han tenido que pasar muchos años, pero esto es ya una realidad. Como humanista y amante del arte tengo que agradecértelo, así como a todo tu equipo de colaboradores, por el esfuerzo, empeño e ilusión de que el proyecto se llevara a cabo. Y, por cierto, tengo que significar un detalle importante: en los últimos meses, en el cementerio, se han hecho más mejoras que en los últimos 50 años.

 

Museo del Silencio, así lo hemos llamado, porque el silencio forma parte esencial del cementerio; una ciudad dentro de la misma ciudad, una ciudad viva pero silenciosa, el silencio como respeto a todos los que allí descansan en la vida eterna, un silencio que se puede presenciar al contemplar el ritual que se repite continuamente, cómo una persona frente a una tumba, es capaz de permanecer en silencio, expresar sentimientos, rezar, recordar o simplemente conversar con el ser que ya no está en cuerpo pero sí en alma. Ese es el silencio que impera y ese es el título del museo, un título que va unido al icono del Ángel que con uno de sus dedos puesto sobre los labios, así nos lo indica.

 

Recorrido: A pesar de que en un principio estaba previsto realizar un recorrido por las primeras cuatro secciones, las diferentes obras que se están realizando en el cementerio unido al extenso paseo creo que van a impedir ofertar todo el tramo proyectado. Así, en un principio, tendremos que visitar la entrada, el paseo central, la capilla, las dos primeras secciones, la espectacular sección tercera izquierda conocida como las de Las Columnas y un rápido paseo por el cementerio civil, lo que nos ocupará más o menos de 45 minutos a una hora. Se ha editado un lujo de guía en la que, de forma extractada, el visitante va a poder seguir, paso a paso, la ruta marcada, y va a conocer los antecedentes y la historia del cementerio, como ampliación a su visita.

 

Las fotografías de Lola Cárdenas que ustedes pueden contemplar en el power point, es un claro ejemplo de que estamos ante un auténtico museo de obras de arte; nadie diría que es un cementerio si no fuera por algunos de los elementos fúnebres que se pueden ver a su alrededor. Con su contemplación uno se puede imaginar un verdadero jardín romántico repleto de arquitectura y escultura, o como se ha titulado, un museo eterno de evocación y silencio, doscientos años de la historia de Valencia. Un lugar idóneo para recordar a las generaciones predecesoras como un componente esencial de la memoria de la ciudad.

 

Por último quiero que ofrezcamos a este nuevo museo la corona que marca el carácter trascendental de un evento, la corona que siempre es el premio, la que separa lo terrenal de lo celestial, lo humano de lo divino. La corona como símbolo de la vida eterna y también de la felicidad.

 

Vuelvo a repetir con emoción, hoy es un día grande para la oferta cultural valenciana. Larga vida y bienvenido Museo del Silencio. Gracias a todos ustedes por su presencia y atención. Gracias.

 

 

 

PROPUESTA PARA COLOCAR UN PANEL INFORMATIVO EN LA ENTRADA DEL CEMENTERIO, CONMEMORANDO LOS 200 AÑOS DE SU FUNDACIÓN.

 

 

“Este Cementerio General fue construido según proyecto del arquitecto municipal Cristóbal Sales, en colaboración con el también arquitecto y académico Manuel Blasco. Las obras comenzaron en julio de 1805 y concluyeron en 1807, inaugurándose la mañana del domingo 7 de junio. Un año después de esta apertura se alzaron los primeros 80 nichos.

1 de noviembre de 2008. En conmemoración de sus 200 años de existencia.

Excm. Ajuntament de València”.

 

PROPUESTA PARA COLOCAR UN PANEL CON LA FRASE:

“Ni los más ostentosos panteones -ricamente decorados con intrincados relieves, junto a las sencillas lápidas de inscripciones anónimas borradas por la erosión del olvido- trazan un desacuerdo ante el fin de la vida. Esta diferenciación está concebida por los que quedan… El oro se convierte en ceniza, los nombres desconocidos se remarcan y la guadaña, convertida en símbolo, recuerda la esencial igualdad.”

Rafael Solaz

 

(Estos dos paneles fueron aprobados y actualmente se pueden ver instalados en el hall del cementerio)

 

Foto Lola Cárdenas

Foto: Lola Cárdenas

 

 

VISITA AL CEMENTERIO GENERAL DE VALENCIA

El recorrido comprende la parte más antigua del cementerio: la entrada, el paseo central y las primeras tres secciones en su parte derecha-izquierda, además del antiguo cementerio civil.

 

En este paseo se destacan algunos panteones y lápidas con relevante interés artístico, arquitectónico, biográfico o popular de cualquiera de ellos, sin menosprecio de otros de igual importancia que nos hallaremos a nuestro paso. Destacar todos ellos supondría hacer la ruta interminable ya que el cementerio alberga un importante legado para la historia de Valencia en los dos últimos siglos, un lugar idóneo para recordar a las generaciones predecesoras como un componente esencial de la memoria de la ciudad.

 

El origen del Cementerio General data de 1805 cuando comenzaron sus obras que concluyeron dos años después, en 1807, inaugurándose el 7 de junio y siendo enterrado el primer cadáver al día siguiente, utilizándose una fosa común. Un año después de esta apertura se alzaron los primeros 80 nichos que fueron ocupados entonces por miembros de la burguesía. A los treinta años de su inauguración se desbordaron las previsiones al quedar totalmente ocupado. Es entonces cuando tienen lugar sucesivas ampliaciones, se abren nuevas calles, bloques de nichos y se incorporan nuevos espacios.

 

Al iniciar la visita y tras atravesar la puerta de entrada, se observa el paseo central. Llama la atención la cantidad de árboles, plantas y flores que convierten el cementerio en un importante jardín, un toque de vida en un lugar de recuerdos. De hecho, sin esta espléndida vegetación, las propias esculturas y los panteones no resaltarían tanto su belleza. Digamos, pues, que el verde los árboles y el blanco-gris de las figuras y las construcciones mezcladas con las piedras nobles, los ladrillos, el hierro o el bronce, se funden para ofrecer un conjunto armonioso. Recordemos que hay 103 panteones construidos en el s. XIX y otros tantos ya en el s. XX.

 

En las secciones 1ª y 2ª se pueden contemplar diversos monumentos funerarios, destacándose los primeros panteones construidos (Romero, 1846, Dotres, 1851 y Llano.White, 1858), además de relevantes personajes de la vida valenciana.

 

En la sección 3ª derecha las construcciones, en general, presentan unas líneas más rectas y minimalistas. Allí podemos contemplar mausoleos y sepulturas de figuras ilustres, como el marqués de Sotelo, la familia Benlliure o la cantante de ópera Lucrecia Bori.

 

La sección 3ª izquierda, además de la monumentalidad que le confieren sus pórticos de estilo dórico, constituye un auténtico museo al aire libre por la abundancia y calidad artística de alguna de sus obras. Es una de las áreas más atrayentes del cementerio, precisamente por estar recogida por las citadas columnas que le confieren un carácter de claustro conventual. En su centro se puede contemplar la gran cruz erigida como recuerdo a las víctimas de las epidemias del cólera acontecidas en el siglo XIX.

 

Finaliza la visita en el área del antiguo cementerio civil, inaugurado en 1889. Conserva un aire recoleto y tiene una extensión de 1.222 m2. Allí veremos, entre otros ilustres, uno de los nichos más visitados: el del novelista Vicente Blasco Ibáñez.

 

Rafael Solaz

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *